domingo, 29 de abril de 2007

Conociendo a Henry

Ya me había pasado otras veces, pero hasta ayer no me di cuenta de lo duro que discutir con Henry podía llegar a ser.
Imagina... un tio arrogante, borde, cuando menos sarcástico y poco resolutivo. Cree siempre llevar la razón y se ciñe a sus conocimientos intuidos para sostener lo que nunca parece sostenerse. Rompiendo sus frágiles esquemas gracias su continua mirada fija y su gesto frio. Cediendo a veces para poner cosas en común, y más tarde asentar con mayor fuerza sus premisas.
Manteniendo la compostura agriamente, intenta no levantar la voz, si la situación no se lo hace imprescindible. Decapita todos aquellos argumentos que se le oponen, por el mero hecho de ir en contra de sus ideas, en ocasiones llego a pensar que por el placer de catalizar estallidos de insostenible rabia sobre aquellos que creen estar discutiendo con el.
Y si digo esto es porque Henry te mira y te escucha atentamente pero no te permite que discutas con el, establece una jerarquia y decide que solo será el quien discuta contigo.
A primera vista, esto puede parecer una estupidez pero no, piensa que cuando el te habla, lo hace desde un lugar alejado de tu mundo imaginario, un lugar en el que las relacciones sociales son fruto de la imaginación, un lugar en el que los sentimientos son sinceros y las opiniones... utópicas.

Pobre Henry...

sábado, 21 de abril de 2007

¿Cual es tu miedo?

¿Quien dijo miedo?
Aparte de ser humanos, y por si esto no fuese suficiente, somos unos miedícas.

Todos tenemos nuestro miedos, juntando los más intimos a los más superficiales.
Miedo a la oscuridad, miedo a los perros, miedo a conocer gente nueva, miedo al cambio, miedo a sentirte repudiado, miedo a no ser quien crees que eres, miedo a la soledad, al silencio, al futuro, miedo la opinión de los demás, miedo a los cruces de miradas, a las palabras románticas, a los susurros indiscretos, a la muerte, al dolor físico , a ser reemplazable...

Mis miedos son dignos de ser contados...
Pero esto lo dejaré para otro día, dado que hoy ya me siento realizado.

lunes, 16 de abril de 2007

Mis ceras de colores

Hola

No se si alguno de vosotros habreis llegado a sentir estas cosas, en general se que no porque la gente no le tantas vueltas a una simple caja de ceras, pero puede haberos pasado con otra cosa.
Y os invito a que me conteis con que si os animais...

Todo comenzó a mis 5 años, edad a la que mis padres tuvieron la mala idea una de comprarme una de esas cajas de ceras blandas, que tanto ensucian y tan mal pintan. A simple vista todas eran iguales, pero yo sabia que eso era mentira. La cera azul, mi favorita sabía que pintaba mejor que todas las otras, y estaba tan convencido de ello que decidí no usarla nunca. Luego estaba el rojo mezclado con el negro porque todo el mundo sabe que el rojo no es nadie sin el negro. Más gastada tenía la cera amarilla, era la que usaba para pintarle soles a mi profesora en la mesa, aunque ella no lo decía yo estaba convencido de que le encantaban, al fin y al cabo ¿a quien no le gusta tener un sol en la mesa?. El rosa, el rosa lo tiré el mismo día que me compraron la caja, delante de mis compañeros, despreciando lo afeminado para no sufrir eso que llaman "bulling". Finalmente estaba el blanco perdido allá en una esquina, tan limpio que no me atrevía a tocarlo hasta que me había lavado las manos, y para entonces... ¿quien quiere pintar cuando se puede jugar con la plastilina?

sábado, 14 de abril de 2007

Escribir lo que pensais sobre mi.

Hacerlo y yo reciprocamente os contestaré sobre lo que pienso de vosotros, sin maldad.


Espero que podais extender vuestra descripción más allá del "eres un capullo" o del "ni siquiera eres un capullo".

Estais obligados a poner algo todos los que leais este estupido post, por el articulo número 2 de mi Constitución(*). .


(*)La Constitución la escribiré otro día, que hoy ya he escrito demasiado.