No hace falta que comprendas esto, simplemente limitate a intentar sacar algo en claro de lo que tengo que decirte.
Esta idea no es el producto de un desengaño o una situación personal (y si lo es tampoco creo que sepáis sacar nada en claro).
Mi sustrato creo que solo fue la frustración social.
Y es que cada vez nos cuesta más decir cosas bonitas, a veces la vida nos enreda, para que pensemos que no merece la pena que las digamos, que ya todos las saben.
Creo que solo conozco a dos personas, dos de esas a los que los "te quiero, cariño, los guap@, los hermos@, los alma mia, bonit@" se les caen de los labios cada vez que los abren. Personas que hacen que no necesites otra realidad que la suya, personas que saben medir su tono de voz y deleitar hasta al más infeliz.
Como olvidarnos de los abrazos sin motivo, de los besos que no son rápidos, de los apretones de mano, las cálidas caricias y de las ruines cosquillas.
Lo inesperado y repentino, las sorpresas y los caprichos, ellos siempre parecen tener la puerta abierta...
No seas amargo, derrocha espontaneidad y no dejes que se cierre.
martes, 8 de mayo de 2007
Esto quiero que lo leais todos los lectores ausentes.
Se que hay gente que lee mi blog, sea por lo que sea, y no os culpo...
Simplemente me gustaría que cada vez que lo haceis (o alguna vez al menos) , hagais un pequeño esfuerzo más y me dejeis algun comentario, aunque sea una nota de lo que habeis leido y os ha gustado o no, algo que os haya recordado, una frase en la que os veais reflejados, una expresión que os haya producido escalofrios...
Tenía que intentarlo...
Simplemente me gustaría que cada vez que lo haceis (o alguna vez al menos) , hagais un pequeño esfuerzo más y me dejeis algun comentario, aunque sea una nota de lo que habeis leido y os ha gustado o no, algo que os haya recordado, una frase en la que os veais reflejados, una expresión que os haya producido escalofrios...
Tenía que intentarlo...
domingo, 6 de mayo de 2007
Un domingo cualquiera...
Alguien se atreve a levantar mi persiana bruscamente. Incauto, desato toda mi ira sobre el valiente de turno. Si ofrece demasiada resistencia: o abandono la disputa, o acabo intentando ser totalmente desagradable usando la primera frase dañina que me venga a la cabeza. En cualquier caso, si antes solo tenia un enemigo, ahora tengo dos, el sol, ese sol que a veces parece sonreirte, ese que te deleita al hacerse un hueco entre las nubes, ahora quiere torturarme.
Su radiación cósmica atraviesa la estrecha franja que hay entre mi ventana y la valla de mi vecino, hasta llegar a colarse por mi siempre sensible carnesí iris.
Con la pupila como un balón y sin equilibrio intento llegar hasta la mesa. Pongo música, muy alta, tan alta que me canso al poco de llegar del cuarto de baño y decido apagarla. Rigidamente intento desayunar, pero el bizcocho del sabado ya no esta esponjoso y tierno, ahora más bien parece seco y duro. Bueno, decido intentar tomarme un vaso de leche, calentandola antes en el microhondas.
Al sacarla me abraso las llemas de los dedos, y torpemente derramo la leche por toda la mesa.
Para colmo lo poco que queda en la taza esta helado. Me voy al salon, y en adelante todo parece ir a peor, si la tortura antes era física ahora esta es psicológica. Las ideas de alienación, evasión, desgana, abulia y el aburrimiento estan ya sentadas en la mesa. Que descaradas, ninguna me deja un sitio, tengo que pedirle al aburrimiento que me ceda su lugar como 10 veces, pero al final lo consigo. Al sentarme la desgana ocupa un lugar privilegiado, al estar sentada justo frente a mi.
Me mira directamente y yo, no quiero apartar la vista...
Llega la hora de la comida y no he logrado más que acabar de destrozar la parte trasera de mi ultimo boligrafo, a mordiscos, otro día me hubiese molestado, hoy, ni si quiera parece llamar mi atención.
Yo tengo ganas de discutir y mi padre se contagia de mi, la conversacíon se torna en una de esas en las que defienden las posturas más radicales por el mero hecho de discutir, y en las que "claramente, no se saca nada en claro".
Me levanto de la mesa y me voy a mi ventana favorita. Las nubes, esas nubes esponjosas como el algodon de azucar, parecen haberse calcinado y se muestran oscuras y amenazadoras.
Tic tac... tic tac...
Merendaría pero no tengo apetito, me echaria la siesta... pero se que no me levantaría, asi que mi última salida es masticar chicle, masticar chicle e intentar leer uno de esos libros cuyos argumentos centrales parecer ser las violaciones y las bejaciones públicas.
Si no supiese nadar... este sería uno de esos días en los que me tiraría a un pozo.
Su radiación cósmica atraviesa la estrecha franja que hay entre mi ventana y la valla de mi vecino, hasta llegar a colarse por mi siempre sensible carnesí iris.
Con la pupila como un balón y sin equilibrio intento llegar hasta la mesa. Pongo música, muy alta, tan alta que me canso al poco de llegar del cuarto de baño y decido apagarla. Rigidamente intento desayunar, pero el bizcocho del sabado ya no esta esponjoso y tierno, ahora más bien parece seco y duro. Bueno, decido intentar tomarme un vaso de leche, calentandola antes en el microhondas.
Al sacarla me abraso las llemas de los dedos, y torpemente derramo la leche por toda la mesa.
Para colmo lo poco que queda en la taza esta helado. Me voy al salon, y en adelante todo parece ir a peor, si la tortura antes era física ahora esta es psicológica. Las ideas de alienación, evasión, desgana, abulia y el aburrimiento estan ya sentadas en la mesa. Que descaradas, ninguna me deja un sitio, tengo que pedirle al aburrimiento que me ceda su lugar como 10 veces, pero al final lo consigo. Al sentarme la desgana ocupa un lugar privilegiado, al estar sentada justo frente a mi.
Me mira directamente y yo, no quiero apartar la vista...
Llega la hora de la comida y no he logrado más que acabar de destrozar la parte trasera de mi ultimo boligrafo, a mordiscos, otro día me hubiese molestado, hoy, ni si quiera parece llamar mi atención.
Yo tengo ganas de discutir y mi padre se contagia de mi, la conversacíon se torna en una de esas en las que defienden las posturas más radicales por el mero hecho de discutir, y en las que "claramente, no se saca nada en claro".
Me levanto de la mesa y me voy a mi ventana favorita. Las nubes, esas nubes esponjosas como el algodon de azucar, parecen haberse calcinado y se muestran oscuras y amenazadoras.
Tic tac... tic tac...
Merendaría pero no tengo apetito, me echaria la siesta... pero se que no me levantaría, asi que mi última salida es masticar chicle, masticar chicle e intentar leer uno de esos libros cuyos argumentos centrales parecer ser las violaciones y las bejaciones públicas.
Si no supiese nadar... este sería uno de esos días en los que me tiraría a un pozo.
miércoles, 2 de mayo de 2007
Que bien...
Esa ducha en la que pierdes la noción del tiempo, el olor de los libros al abrirlos la primera vez, los sms xd, la espuma de los capuccinos, los helados de nata, las noches oscuras, los días claros, cuando te despiertas creyendo que es viernes y es sabado, el calor de la ropa recien planchada, las palmeras feas, los perros gilipollas, las pelis de Brad Pit, las tostadas con mermelada de albaricoque, las almohadas grandes, las canciones sin sentido, los perfumes caros, las fresas con nata/leche condensada, las chicas morenas en bikini, los gatos super listos ...
...cuando se me pone la piel de gallina al secarme al sol, las croquetas frias, los silencios incomodos, los chites bobos, que no haga frio cuando acabas la 3ª copa, el olor a fresa ácida, los vaqueros caidos, los culos apretados, hablar sobre nada con mi hermano, el chocolate milka, las opiniones radicales y las tias que bailan mal y no lo disimulan o no pueden disimularlo, los cuentos cortos, las conversaciones largas...
Tambien me encanta... pues... aJaj ya se ya se... me encanta que Laura se enfade, las burbujas de Sandra, que kiMi sea tan descarada (XD), que mi hermano desfase, que eDu se haga el remolon, que daviD "intente" hacer el capullo, que eDi se ria dañinamente, que Carmen no se irrite, Roberto no abra la boca y que Sito puff... que Sito se ponga como un cangrejito.
...cuando se me pone la piel de gallina al secarme al sol, las croquetas frias, los silencios incomodos, los chites bobos, que no haga frio cuando acabas la 3ª copa, el olor a fresa ácida, los vaqueros caidos, los culos apretados, hablar sobre nada con mi hermano, el chocolate milka, las opiniones radicales y las tias que bailan mal y no lo disimulan o no pueden disimularlo, los cuentos cortos, las conversaciones largas...
Tambien me encanta... pues... aJaj ya se ya se... me encanta que Laura se enfade, las burbujas de Sandra, que kiMi sea tan descarada (XD), que mi hermano desfase, que eDu se haga el remolon, que daviD "intente" hacer el capullo, que eDi se ria dañinamente, que Carmen no se irrite, Roberto no abra la boca y que Sito puff... que Sito se ponga como un cangrejito.
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